Una obra maestra es aquella que reúne y resalta las características de un verdadero artista, y sin lugar a duda, podemos mencionar a “Orgullo y Prejuicio”, novela escrita por Jane Austen, con apenas 20 años. En esta novela, se resalta el amor, la ironía, diálogos muy marcados y coherentes, para la época en que se desarrollaba. Asimismo, nos narra las aventuras y desventuras entre los personajes de distinto estrato social, en la búsqueda de un matrimonio feliz.
Podemos mencionar que, en la sociedad y época en la que se desarrolló la novela, era muy normal que la familia buscara un esposo perfecto para sus hijas, hecho que se vio reflejado en la familia Bennet. Donde a través de la señora Bennet, quien tenía 5 hijas, resultaba mucho más preocupante y complicado casar a sus hijas con el mejor pretendiente de aquellas épocas, Por otro lado, cada una de sus hijas, tenía alguna característica en particular, destacando a tres de ellas. La mayor de las hijas, Jane, una mujer muy comprensiva, sumisa y tímida al mostrar sus sentimientos, propios de las mujeres en esos tiempos. La segunda, Elizabeth, era todo lo contrario al prototipo de mujer recatada, mostraba sus opiniones y sentimientos sin temor al qué dirán, siendo una de sus características más resaltantes, la opinión superficial a los demás y el rechazo total matrimonio. Finalmente, la menor de las hermanas, Lydia, joven impulsiva y rebelde, además de coqueta, quien sin importar el escándalo que causaría al fugarse con un joven soldado, va en búsqueda de su felicidad y terquedad, no midiendo las consecuencias que podría traer no solo a ella, sino al qué dirán de su familia, tras ser señalados frente a la sociedad.
En conclusión, lo que quiere dar a conocer, Austen en esta novela, es una visión moderna de la mujer para esa época, nos muestra el romance en todas sus facetas, con sus altos y bajos, la preponderancia de la economía frente a los sentimientos, los estereotipos de la sociedad frente al rol de la mujer, y del pensamiento y crítica de la sociedad por parte del autor, reflejado en la protagonista de Elizabeth Bennet. Y si algo podemos mencionar, y que no es menos importante, es el por qué el nombre de la novela, la respuesta es que no debemos de tener prejuicios antes de conocer a las personas, y tampoco tener orgullo para poder admitir y reconocer lo que realmente sentimos, teniendo en cuenta el sentir de los demás y de lo que ello, podría causar, aprendiendo además a reconocer nuestros errores cuando nos equivoquemos.



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